En este mes de prevención en contra del cáncer de mama
es importante saber... que a pesar de que este mal no es prevenible, sí
podemos hacer pequeñas acciones en nuestra vida cotidiana que pueden
disminuir el
riesgo de padecerlo. Algunas de ellas son:
1. Caminar Diversos estudios han probado que la
actividad física es benéfica para que las células se oxigenen mejor, lo
cual puede ayudar a disminuir el riesgo de padecer
cáncer de mama, sin embargo recientemente un estudio publicado por la
Asociación Americana para la Investigación del Cáncer
encontró que las mujeres postmenopáusicas que caminan por lo menos
siete horas a la semana tienen un 14% menos de probabilidad de contraer
esta enfermedad.
2. Limita tu consumo de alcohol De acuerdo con lo
publicado en el sitio web de la Organización Mundial de la Salud, el 21%
de las muertes por cáncer de mama registradas en el mundo son
atri
buibles al alcohol, sobrepeso y sedentarismo. Además, de acuerdo con
ABC News, existen estudios que muestran la relación entre el consumo de
alcohol y el cáncer de mama.
3. Mantén un peso saludable De acuerdo con la
Organización Mundial de la Salud,
un estudio realizado por la compañía Danaei y colaboradores confirmó
que el factor de riesgo más importante es la obesidad y el sobrepeso. De
igual forma la
Asociación Americana de Cáncer afirma
que ser obesa aumenta el riesgo de padecer cáncer de seno, especialmente
después de la menopausia. Antes de ella, los ovarios producen la mayor
parte de los estrógenos, por lo tanto el tejido graso produce una
pequeña cantidad de estrógeno. Después de la menopausia, los ovarios
dejan de producir estrógeno y entonces el estrógeno viene del tejido
graso.
Así pues, tener más tejido graso después de la menopausia puede
incrementar tus niveles de estrógeno y, por lo tanto, el riesgo de
padecerlo. Además, tener los niveles de insulina alta, está ligado con
algunos tipos de
cáncer, incluido el de seno.
4. Autoexplórate ¿Sabías que la mayoría de los tumores
son detectados por las propias mujeres que los padecen? Tú puedes
salvar tus senos y tu vida si te practicas una
autoexploración
mensual. Háztela una semana después de que inicie tu menstruación
porque así tus senos estarán menos sensibles. Tú mejor que nadie sabes
cómo son, se ven y se sienten, pero al hacerte la autoexploración
mensual te hará familiarizarte más con ellos.
5. Investiga tu historial familiar Al hacernos cualquier chequeo médico nos preguntan si tenemos
antecedentes familiares de cáncer,
a lo cual la mayoría responde inmediatamente que no porque solemos sólo
recordar a nuestro núcleo más cercano, sin embargo puede ser que tu
bisabuela haya padecido cáncer y tú no lo sepas. A pesar de que sólo el
30% de las mujeres diagnosticadas con cáncer de seno tienen antecedentes
de cáncer en su familia (Fuente: ABC News), es importante estar aún más
alerta cuando sabes que un familiar lo padeció; te ayuda a hacer más
conciencia de tu propio cuerpo.